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La fuerza emocional de la música




Acto nº 83
Tipo de acto Charla
Fecha 15 de Diciembre de 2015
Lugar Biblioteca Arús
Titulo La fuerza emocional de la música
Realizado por Felix Serraclara, Licenciado en Derecho y Promotor Cultural


Except:


LA FUERZA EMOCIONAL DE LA MUSICA

Notas para una Conferencia

Biblioteca Arús Barcelona 15 de Diciembre de 2015

Buenas tardes. Bienvenidos. Vamos a hablar hoy de música y emociones, de cómo la música es capaz de manera casi inmediata de transformar nuestros estados de ánimo, de provocar en nosotros sentimientos de alegría, de tristeza, de serenidad, de agitación, o incluso de ira. Y que mejor manera de empezar esta conferencia con un claro y extremo ejemplo de lo que acabo de enunciar… ¿puede la fuerza emocional de la música llegar derribar los muros de una prisión?

Vamos a verlo:

EJEMPLO Nº 1 THE SHAWSHANK REDEMPTION 3’23’’

https://www.youtube.com/watch?v=23nnJij_yc4

Era una escena de la película de Frank Darabont, The Shawshank Redemption, en España “Cadena Perpetua”, magistralmente interpretada por Tim Robbins y Morgan Freeman.

“Las cosas buenas no hace falta entenderlas, supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras, y que precisamente por eso te hacia palpitar el corazón.”

Gran verdad esta, a música trasciende y va mucho más allá de la palabra a la hora de provocar emociones, más adelante intentaré explicar el porqué, el mecanismo cerebral por el que esto se produce, por qué el simple recitado de las palabras de este fragmento de “Le Nozze di Figaro” de Mozart, aunque hermoso, no habrían producido efecto alguno entre los reclusos de Shawshank, y en cambio, unidas a la música de Mozart los conmueve.

“…y os aseguro que esas voces te elevaban más alto y más lejos de lo que nadie viviendo en un lugar tan gris pudiera soñar, fue como si un hermoso pájaro hubiese entrado en nuestra monótona jaula, y hubiese disuelto aquellos muros, y por unos breves instantes hasta el último hombre de Shawshank se sintió libre.”

Aunque sacado de una película de ficción, nos sirve para ejemplarizar el tema básico de esta conferencia, que la música tiene un poder extraordinario para emocionar, de cambiar un estado de ánimo, hasta el punto de crear en el ser humano emociones que ni sospechaba que podía alcanzar o sentir; como en el fragmento que acabamos de ver, el poder de transformar y trasladarnos a un lugar “tan alto y tan lejano” a un estado de libertad. Pues sí, la fuerza emocional de la música puede hacer sentir libre a un preso porque lo sitúa en un estado espiritual más allá de su realidad física.

“La música amansa las fieras” cuantas veces hemos oído esto. Vamos con otro ejemplo para seguir entrando en materia. Este, sacado de las memorias no autorizadas del Marqués de Vilallonga, a quien tuve el placer de conocer y tratar personalmente. Es un episodio real, sacado de nuestra lamentable guerra civil y narra la detención y asesinato del Abad Don Luis de Rocabertí. “La música amansa a las fieras”, en este caso fieras humanas, que son cuando son fieras, las peores fieras.

EJEMPLO Nº 2. Lectura de memorias no autorizadas. 5’

Fotocopias episodio/ ejemplar de las memorias

¿Qué concluimos de este tremendo episodio a colación con la Conferencia de hoy? Episodio del que comentó Luchino Visconti cuando tuvo noticia por Vilallonga que era como un hermoso libreto de ópera. Pues concluimos de nuevo que la música, la aria de Mimí cantada por la Tagliaferri en este caso, conmovió de tal manera a los milicianos, cambiando su estado de ánimo hasta el punto de que si el miliciano al mando no reacciona e interrumpe la música no se habría producido el asesinato de Abad de Rocabertí. Nadie puede conmoverse con la música de Puccini y pensar en asesinar a alguien al mismo tiempo. Nuestro cerebro no lo permite. Otro tipo de música sí, ya lo veremos, pero la de Puccini no.

Y este ejemplo me da pie para exponer lo siguiente, ¿es necesaria una educación previa para que nos conmuevan determinadas músicas consideradas “cultas” como en este caso la de Puccini?, ¿puede este maravilloso compositor italiano conmover, emocionar a un grupo de milicianos que probablemente en si vida había oído nada semejante?, y la respuesta es sí, claro que sí ¿y por qué? ¿y cómo? Pues vamos a verlo.

La Facultad de Psicología de la Universidad de Berlín, bajo la dirección del profesor Stefan Koelsch, neurocientífico y profesor de la Psicología de la Música, realizó el siguiente experimento en Camerún. Formó un grupo heterogéneo de personas desde universitarios europeos hasta aborígenes que en su vida había oído música occidental y les expuso a distintos tipos de música tanto occidentales como primitivas y tribales representativas de emociones básicas: alegría, tristeza, guerra, y todos fueron coincidentes en las emociones que les producían. Ello es así porque el cerebro desde su primigenia formación hace millones de años desarrollo unas pautas emocionales asociadas a los ritmos y melodías básicos y universales. Es decir, la sensación de tristeza se asocia por ejemplo a el ritmo y tono del llanto humano, los primitivos gritos humanos en un episodio de lucha siguen un ritmo y tono distinto que en su versión más sofisticada se trasforman en tambores de guerra, por ejemplo. Una carcajada sigue unos patrones rítmicos y tonales básicos que de alguna manera hemos de desarrollar y seguir para crear una música tendente a procurarnos emociones de euforia. Un música creada para marchar, como las marchas militares se escriben a ritmo básico de 2x2, quizás porque morfológicamente el ser humano dispone de dos piernas y su paso natural es a dos mientras que la música pensada para bailar precisamente lo que hace es destruir este ritmo básico y se marca a tres.

Los universitarios acostumbrados a un mundo musical sofisticado, con el oído hecho a Beethoven o Mozart reaccionaban a las emociones de las músicas más primitivas y los primitivos reaccionaban emocionalmente a las músicas más sofisticadas.

El desarrollo de nuestra capacidad cerebral de asociar sonidos a emociones y/o a situaciones físicas de nuestro entorno inmediato, y crear parámetros y modelos es un proceso directamente ligado a nuestra supervivencia individual y por lo tanto potentemente conectado con los regiones límbicas y paralímpicas de nuestro cerebro como las sensaciones producidas por la buena comida o el sexo, también ligadas a nuestra supervivencia como especie.

Nuestros ancestros habitantes de la sabana africana tuvieron aprender que un determinado crujido se debía a la presencia de un león y disponerse a la defensa o a la huida, o por el contrario el crujido se debía a la presencia de un mono, provocando indiferencia, o que determinados sonidos atmosféricos anunciaban la hora de guarecerse. Y la reacción sonido / alerta debía producirse de forma inmediata pues en ello nos iba la vida como individuo y como especie. Hoy en día todavía, aunque hayamos desarrolla y sofisticado este primer mecanismo, todavía permanece útil su función más básica; simplemente paseando por una ciudad un claxon nos puede salvar de un atropello, o el sonido de una alarma mientras visitamos un museo indicar que hemos de movernos de inmediato para ponernos a salvo.

Antes de seguir adelante, valdría la pena concretar muy brevemente y sin entrar en demasiados tecnicismos el mecanismo neurológico de la música, es decir conocer cómo esta llega y actúa sobre nuestro cerebro. Los sonidos no son más que ondas físicas que llegan a través del oído. Nuestro sentido del sonido empieza cuando una onda sonora, precipitándose a través del espacio a 335 metros por segundo, colisiona con el tímpano. Este impacto o estremecimiento mueve los tres huesos más pequeños de nuestro cuerpo que presionan unas membranas dando paso a unos iones que producen un impulso eléctrico que disparan un mensaje en dirección al cerebro. El silencio se ha roto, el sonido ha empezado.

La corteza auditiva primaria de nuestro cerebro contiene miles de neuronas diseñadas para detectar tonos específicos y por decirlo de algún modo “ordenar” las ondas que vibran en el interior de nuestro oído. El instinto de nuestro cerebro de ordenar, de buscar “patrones” entre los ruidos que percibimos, y que como hemos visto sirven en primer lugar y básicamente a nuestra supervivencia, es la verdadera fuente de la música.

Una vez que el cerebro ha encontrado un patrón, empieza inmediatamente a hacer predicciones, a imaginar que notas van a venir a continuación, y esta adivinanza es la esencia del placer que produce la música. Veamos un ejemplo de esto con simples palabras, si yo establezco la secuencia Café leche cruasán y dejo al cerebro elegirá a continuación entre oso polar o desayuno el cerebro tenderá automáticamente a completar la serie con desayuno, no con oso polar, pues bien, lo mismo pasa con los sonidos. Veamos un pequeño ejemplo de esto que exlico:

EJEMPLO Nº 2 BIS. 24’’ Ratoncitos tocando cumpleaños feliz

La música no es más, a fin de cuentas, que sonidos que hemos aprendido a oír.

Visto esto vamos a dejar ahora la época primitiva donde el ser humano empezó a desarrollar una codificación de sonidos para sobrevivir, transformándolo paralelamente a su civilización en un sistema ordenado de sonidos destinado a provocar emociones placenteras: la música.

Y vámonos a París, la noche del 28 de mayo de 1913, noche del estreno de la Consagración de la Primavera, obra capital de la historia de la música y un ejemplo clarísimo de cómo nuestra mente va aprendiendo a escuchar música, a base de ir creado modelos y parámetros, en una búsqueda de placer. El placer que nos produce la música es el placer del cerebro en adivinar, en saber lo que viene a continuación de cada sonido según un patrón establecido, individual y colectivamente; contrariamente, el hecho de no oír el sonido consecuente, esperado, el que creíamos adivinar nos produce stress, desasosiego y molestia, en consecuencia, nos produce emociones distintas y opuestas.

Este hecho es perfectamente conocido y explotado por los compositores y lo sabía muy bien Stravinski, quien quiso llevarlo a su extremo, a su límite.

Lo que la neurociencia explicó años más tarde, y que de manera resumida he expuesto, lo puso ya en práctica Stravinski, esa noche de 1913 en París, estrenando la Consagración de la Primavera. ¿Pero qué pasó y por qué pasó esa noche de 1013 en París? ¿Por qué un pacífico y burgués público de una sala de conciertos montó en cólera hasta el punto de amotinarse, de insultar a la orquesta y pelearse entre ellos? ¿Cómo una simple pieza de música que hoy, cien años más tarde oímos con normalidad, pudo encolerizar y mover a la violencia a un teatro entero? Porque eso es lo que pasó la noche del estreno de La Consagración de la Primavera, y no es una exageración, las hemerotecas lo documentan, y la célebre escritora estadounidense afincada en París, Gertrude Stein, reseña en sus memorias aquella noche: “No se podía oír nada…/… un hombre que estaba en el palco contiguo al nuestro discutía airadamente con otro hombre del palco adyacente, que tras esgrimir airadamente su bastón, lo bajó y aplastó contra el sombrero de copa que el otro acababa de ponerse en señal de desafío. Todo era increíblemente violento, el furor no terminó hasta que paró la música”

Hasta que paró la música. Una vez más la música en la base y causa de emociones.

Y porque pasó esto, pues pasó simplemente que hace 100 años no teníamos asimilado el patrón, el modelo usado por Stravinski, y el cerebro del público asistente no reconocía una música si no que oía sólo ruido. Stravinski había pulverizado sus ilusiones y sus expectativas. Vamos escuchar un fragmento de la Consagración de la primavera y a seguir desentrañando su secreto:

EJEMPLO Nº 3 la Consagración de la Privamera. 4’25”

https://www.youtube.com/watch?v=5UJOaGIhG7A

(la música del ejemplo sigue hasta el final del tema Stravinki)

El novelista estadounidense Scott Fitzgerald, tenía la curiosa costumbre cuando daba una fiesta: pedía a sus invitados que eligieran entre oír una grabación de La Consagración de la Primavera o mirar fotos de soldados mutilados, al parecer Fitzgerald creía que ambas experiencias eran emocionalmente equivalentes.

La naturaleza es ruido, la música no es más que un ramillete o conjunto de sonidos que hemos aprendido a escuchar; con la Consagración de la Primavera, Stravinski nos obligaba a aprender algo nuevo, su acierto y genialidad estuvo en intuir, lo que la neurociencia explicaría años más tarde: nuestra capacidad de adaptarnos a nuevos tipos de sonido y convertirlos en música. Cuando estaba componiendo en su casa de Suiza, la Consagración de la Primavera, probando al piano sus acordes disonantes , el niño de la casa vecina solía gritarle “Le ha salido mal”. Stravinski sabía que el cerebro acabaría aprendiendo a desentrañar su música y el público acabaría descubriendo su belleza una vez encontrado nuevos parámetros, nuevos modelos. Como la neurociencia actual sabe ahora nuestro sentido del sonido es un sentido “in fieri” es decir que va haciéndose. Las neuronas de nuestra de la corteza auditiva están constantemente modificándose por la acción de lo que van oyendo: canciones, sinfonías, óperas… Auditivamente hablando nada es difícil para siempre.

(fin ejemplo nº 3)

La estructura de la música refleja la tendencia del cerebro humano a buscar patrones. La mayor parte de la música, la música tonal, empieza cualquiera de sus obras estableciendo un patrón melódico que va a enmarcar la obra, desde la canción más simple de tres minutos a una ópera de tres horas. El cerebro necesita este marco para organizar la avalancha de notas que va a oír. La música más nos gusta cuanto más obliga al cerebro por descubrir su orden, si es muy obvio, nos aburre, es el caso de las canciones infantiles, pensadas para cerebros poco desarrollados auditivamente, al contrario cuanto más nos nieguen el patrón, mayor placer y satisfacción nos causará cuando aparezca y lo reconozcamos, por decirlo de algún modo nuestra corteza auditiva se alegra por que ha encontrado el orden que estaba buscando desde que empezó a escuchar, si el patrón no llega nos produce fastidio, como produjo La Consagración el día de su estreno.

La tensión y el suspense que surgen de nuestras expectativas no colmadas momentáneamente son la verdadera fuente del sentimiento y de la emoción en cualquier música. Para la mente humana los estados de duda y confusión nos resultan aborrecibles y cuando aparecen la mente intenta resolverlos con buscando claridad y certidumbre.

El ruido se convierte en música simplemente organizándolo, dicha organización presupone un acto humano consciente; la música como proclama La Consagración de la Primavera es un producto humano; es una sucesión de ruidos que hemos aprendido a oír. La música la hace la mente y la mente puede aprender a escuchar cualquier cosa. Los grandes compositores saben que a través de sus obras cambian nuestro cerebro y abren puertas a nuevas sensaciones y sentimientos.

Ahora que ya sabemos teóricamente como nuestro cerebro actúa vamos a ver unos ejemplos prácticos, de cómo la música cambia o provoca emociones, sabemos que para crear una tensión máxima hemos de sorprender al cerebro y dejarlo sin poder encontrar un patrón que lo relaje, vamos a un ejemplo de cine, ¿qué música acompañaría pues a una escena violenta, pues una música que estrese al máximo nuestro cerebro, que no le de descanso.

EJEMPLO Nº 4 Escena de la ducha de psicosis. 3’

https://www.youtube.com/watch?v=NT-FYv55eMk

La música es capaz de provocar intensas emociones porque actúa sobre nuestros sentimientos directamente, ninguna idea interfiere con las emociones, en la música forma y fondo coinciden, por eso, como señaló Walter Pater, todas las artes aspiran constantemente a la condición de la música”. La música es sólo sentimiento, por eso siempre turba nuestra alma, Su fuerza es tan grande que una misma imagen nos provocará distintos estados de ánimo, distintas emociones, según la música que la acompañe. Vamos ahora con un ejemplo práctico muy interesante. Sobre unas mismas imágenes vamos a superponer distintos tipos de música y veremos cómo las emociones que despiertan en nosotros cambian según la música, de sensaciones heroicas, a inquietantes, o tristes o cómicas

EJEMPLO Nº 5 Piratas del Caribe. 3’26”

https://www.youtube.com/watch?v=rn9V0cN4NWs

(Durante el ejemplo)

Vemos como la música que quiere provocar unos sentimientos heroicos, de valentía, de que todo va a ir bien, de que la situación que muestran las imágenes este pobre pirata en un pequeño bote en el mar va a terminar bien, está escrita de manera que las resoluciones musicales son rotundas, concretas, rápidas, de manera que de tranquilidad a nuestro cerebro, a nuestro espíritu; al contrario ved como la música que quiere transmitirnos miedo, inquietud, peligro, está escrita sin resolución; nos deja sin reposo cerebral, y eso nos provoca una emoción inquietante

La música más cómica abusa incluso de resoluciones ya que nos produce una euforia, como una repetición de la recompensa, como si la maestra nos diese tres caramelos en vez de uno.

Visto todo esto entendemos como la música se convierte en instrumento de sus compositores y de sus divulgadores; los grandes compositores buscan a través de ella provocar en el alma humana nuevas y variadas emociones, reflexionar sobre las emociones básicas del ser humano, provocándolas, obligándonos a una interrogación sobre nuestros sentimientos, de una manera muy general, pero puede usarse para manipular el alma humana, de manera consciente, para provocar emociones colectivas de interés como por ejemplo los himnos nacionales o las marchas militares, como también puede ser conscientemente utilizada en determinadas terapias y tratamiento de enfermedades cerebrales.

La música el mejor vehículo para compartir emociones y transmitir emociones, para sentirnos unidos. Los himnos de todo tipo son una excelente forma de compartir emociones colectivas y de sentirse unido a los ideales de un determinado grupo: “tot el camp, es un clam som la gent blaugrana…” “Catalunya trionfant tornará a ser lliura i plena” son buenos ejemplos, las sintonías de determinados partidos políticos, una marcha nupcial, etc. son perfectos ejemplos de la fuerza emocional de la música, como ésta es décimas de segundo nos coloca en un determinado estado emocional.

Estos días pasados hemos visto un gran ejemplo de la música como nexo de unión entre personas, como invisible pero potentísimo sistema de unión ¿lo vemos?

EJEMPLO Nº 6 La marsellesa en la Asamblea nacional de Francia del minuto 1,14 al 2,15 1’

https://www.youtube.com/watch?v=SZgJUQt85Gc

Vamos a usar la música también para transmitir ideas, para hacer adeptos, veamos cómo funciona la música como transmisor de emociones encaminadas a adoctrinar, encaminadas a crear grupos ideológicamente uniformes, es el caso, como apuntaba anteriormente, de las músicas militares, de los himnos nacionales, creadores de emociones con la finalidad de aunar voluntades en torno a una causa o unos valores. Queremos unificar y programar un grupo de soldados para la batalla, para odiar, al contrario, pues la música es un gran instrumento, es rápido y eficaz como ningún otro método. Es el ejemplo contrario al que veíamos al inicio de esta exposición, la música de Puccini como eficaz antídoto contra la violencia. Nos servirá en esta ocasión una música muy simple y repetitiva, para meter en la cabeza de estos soldados unos mensajes simples y precisos. Veamos como usa la música este entrenador de marines con destino Vietnam:

EJEMPLO Nº 7 la chaqueta mecánica. 1’30” (del minuto 13” en adelante)

https://www.youtube.com/watch?v=f9VZdC_PDUE

Y de una manera más elaborada veamos como trasladan el mensaje del sueño nacionalsocialista alemán este grupo de jóvenes, veamos una vez más como donde las palabras acaban y empieza la emoción de la música la potencia de cualquier mensaje que queramos transmitir se multiplica; esto nos llevaría directamente a un campo apasionante pero que excedería el marco de la presente exposición y que daría para otra conferencia como es la música asociada a la publicidad y a determinadas marcas, de cómo la música multiplica los mensajes comerciales con melodías muy fáciles de recordar y que por el sistema que ya hemos visto quedan indeleblemente asociados en nuestra memoria.

Pero vamos al ejemplo del efecto multiplicador que provoca la música a cualquier menaje. Si yo digo: alcémonos, alcémonos, el mañana nos pertenece, por fuerte y claro que lo diga no voy a conseguir el efecto que vamos ver reforzado por la música que llega a nuestro cerebro como hemos visto como simple emoción y que nos deja el mensaje en el subconsciente, incluso un mensaje que con la perspectiva de la historia sabemos perverso, como la belleza de la música nos da una emoción positiva.

EJEMPLO Nº 8 Cabaret Tomorro belogs to me 3’13”

https://www.youtube.com/watch?v=29Mg6Gfh9Co

La música la mejor manera de enlatar recuerdos. Las emociones vividas al son de una determinada música quedan indefectiblemente unidos a esa música.

Muchas veces al escuchar música reconocemos los primeros compases de una vieja canción y en nuestra cabeza se desata una cascada de pensamientos y emociones que nos transportan a un cumpleaños, una velada especial con amigos, o a determinados momentos de nuestra vida están acompañados por su propia banda sonora y muchas veces de forma inconsciente y los recuerdos aparecen a los compases de una melodía.

Vamos con un ejemplo, de nuevo sacado del mundo del cine:

EJEMPLO Nº 9 Escena de Casablanca

https://www.youtube.com/watch?v=7vThuwa5RZU

“Sam te dije que nunca más la tocases…” La música y su formidable poder de evocar recuerdos en nosotros reviviendo en un instante las emociones que quedaron ancladas a una melodía. Rick ha prohibido a Sam interpretar “as time goes by” (Dooley Wilson) ¿por qué? Porque no quiere recordar un amor que no es posible, no quiere recorrer a la mujer amada porque no ha de volverla a ver; porque esa música le hace sufrir le provoca una sensación de tristeza; ella en cambio quiere oírla de nuevo porque quiere recordar quiere revivir a través de la canción que evocará los recuerdos de su amor con Rick en París.

Los neurocirujanos están investigando la relación entre el almacenamiento y la recuperación de recuerdos, descubriendo que las neuronas cerebrales trabajan como centro de conexión entre melodías familiares, memoria y emoción.

Sus investigaciones han demostrado ya que la música, como los olores, y el gusto es un potente evocador de recuerdos porque incide directamente en un área de nuestro cerebro conocida por los neurólogos como hipocampo, el centro de la memoria a largo plazo, sin ser procesados por la conciencia, sin pasar por el tálamo. Es el caso de la madalena de Marcel Proust, que en décimas de segundo su sabor, el sabor de la madalena mojada en té, le transporta al Combrai de su niñez.

Y pasando de lo romántico de Casablanca, a lo dramático, muchos veteranos de guerra que sufren estrés post-traumático, tiempo después de regresar de la zona de conflicto, siguen asociando ruidos o sonidos como los de los truenos, con emociones y sensaciones muy desagradables, propias del campo de batalla.

Determinada músicas conocidas por pacientes de Alzheimer se han revelado como eficacísimas terapias para tratar esta enfermedad por eso, por ser potentes evocadores de recuerdos a los que la memoria enferma no puede acceder pero a los que se puede llegar a través de la música. Campo este en investigación y desarrollo constante.

Creo que es ya hora de ir terminando, y siguiendo un consejo de un querido amigo, presente hoy aquí, (si no presente retiro lo de querido amigo) que me dijo que las conferencias hay que terminarlas con algo que haga reír al auditorio, he dejado para el final la emoción de música cómica, porque la música también es capaz de hacer en nosotros la sonrisa y la risa. Ya Rossini hace 200 años se inventó lo de la ópera bufa en los que una música vivaz y alegre es capaz de despertar la hilaridad del público. Qué duda cabe de que la risa es base de felicidad y salud; el ser humano es el único que ríe y el único que produce música. Que gran binomio pues risa y música, usar la enorme fuerza de la música para hacer reir.

Os dejo para terminar con este Amor a primera vista de Le Luthiers. Espero que haya sido de interés. Muchas gracias.

EJEMPLO Nº 10 Amor a primera vista Le Luthiers

https://www.youtube.com/watch?v=YnEJg5qYjgY&list=RD1PNhKewa4WU&index=9


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